INTRODUCCIÓN

______________________________________________________________________________________________________
JOAQUÍN GÓMEZ CARRILLO, escritor de Cieza (Murcia), España. Es el autor del libro «Relatos Vulgares» (2004), así como de la novela «En un lugar de la memoria» (2006). Publica cuentos, poesías y relatos, en revistas literarias, como «La Sierpe y el Laúd», «Tras-Cieza», «La Puente», «La Cortesía», «El Ciezano Ausente», «San Bartolomé» o «El Anda». Es también coautor en los libros «El hilo invisible» (2012) y «El Melocotón en la Historia de Cieza» (2015). Participa como articulista en el periódico local semanal «El Mirador de Cieza» con el título genérico: «El Pico de la Atalaya». Publica en internet el «Palabrario ciezano y del esparto» (2010).

Buscador por frases o palabras

Buscador por fechas de publicación

Traductor de esta página a más de 50 idiomas

2/3/14

No maten las abejas

 .
  Flor del ciruelo, en ramilletes níveos, explosiva de luz, deslumbrante de albura; en ella se puede ver el pistilo (órgano sexual femenino) y los estambres (portadores de los gametos masculinos)
Si quieren que les diga la verdad, siento orgullo ajeno cada vez que veo en la tele una foto de Cieza, de las que manda Fernando Galindo. Se lo curra bien y lleva muchos años trabajando en este sentido. Se merece que le publiquen esas magníficas fotografías de nuestros parajes y de nuestros bancales floridos. Galindo, con su excelente obra, está poniendo el nombre de nuestro pueblo en buen lugar: en Televisión Española, en los informativos del Pirulí, ¡nada menos! Así es como se hacen las cosas.

Yo animo a todos los que tengan el gusto por la fotografía, a que salgan a los campos y recojan con sus cámaras la luz multicolor de las arboledas. Pues es ahora cuando los melocotonares, las parcelas de ciruelos, los huertos de albaricoqueros y otras plantaciones de frutales, se convierten en un inmenso caleidoscopio difícil de igualar. Es la estampa viva de la floración en Cieza, que muy acertadamente, Fernando Galindo está dando a conocer a toda España de forma altruista.

Les recomiendo que vayan y conozcan bien los parajes de nuestro pueblo: la Serrana, Ascoy, el Quinto, el Elipe, el Acho, el Moresno, las Cañadas, las Lomas, el Ginete, la Torre, la Herrada, el Horno, la Parra, Perdiguera, la Macetúa... Les aconsejo que se adentren por los muchos caminos rurales de uso público, que suban a los altozanos para tener buenas vistas y que se detengan de vez en cuando a escuchar el zumbido laborioso de las abejas libando el néctar de las flores. Verán la riqueza agrícola de este pueblo, que «no la levantó la nada..., sino la tierra callada, el trabajo y el sudor, unidos al agua pura...» (que diría Miguel Hernández). Verán las hileras perfectas de árboles bien cuidados, con sus goteros para aprovechar el agua al máximo, dispuestos a rendir millones de kilos de fruta en la próxima campaña.

 Entiendo que cada municipio ha de explotar con fines turísticos lo que tiene, y muchos saben hacerlo muy bien: de la nada crean algo llamativo. No hay más que darse una vuelta por otros lugares. Y, aunque Cieza tiene mucho que ofrecer a los potenciales visitantes, primero hemos de conocer estas maravillas los propios ciezanos, hemos de admirar con entusiasmo las buenas cualidades que posee nuestro pueblo y después contárselo a los de fuera. Fernando Galindo ya lo viene haciendo desde hace tiempo: está entusiasmado con la floración y la cuenta como mejor sabe: a través de sus imágenes que valen más que mil palabras.

Pero la floración es también una consecuencia del bien hacer de nuestros agricultores. Este pueblo siempre ha trabajado la tierra con aprecio y maestría, siempre ha entendido la agricultura como un bien para la vida; no en vano atraviesa nuestro término municipal de oeste a este un fabuloso río Segura de aguas limpias y abundantes, lo cual ya es un potencial por sí mismo que muchos pueblos quisieran poseer para explotar como atractivo turístico natural. Los ciezanos tenemos alma de río, pero hallamos este tan consustancial a nuestro pueblo y a nosotros mismos, que casi no le damos importancia, como a veces tampoco se la damos al aire que respiramos. Desde luego, invito a todas las personas de fuera a que vengan a Cieza en cualquier época del año, pero especialmente en estas fechas mágicas en que los campos agrícolas revientan en mil colores. Bien vale una escapadita de fin de semana para llevarse los ojos fulgurantes de tanta luz y el alma serena de tanta belleza bajo el cielo.

Mas sepan que el oro de los melocotones con que se llenarán las ramas hasta doblarse de abundancia, se debe, además de al bien hacer de los hombres y mujeres, de la tecnología al servicio de la agricultura y de la infinidad de productos fitosanitarios con que hay que tratar las arboledas (de lo contrario no habría nada que hacer ante la exigencia de los mercados), se debe, además —decía—, a unos insectos: las abejas. Sin ellas todo sería baldío, no se polinizarían las flores, no cuajaría el fruto, de nada habría servido tanto trabajar. Las abejas de los colmenares, situados estratégicamente en diversos parajes, se dedican de forma incansable a recorrer, una a una, los millones de flores para hacer provechosa tanta hermosura con que se anuncia aquí la primavera.

Ellas no lo saben. No saben que en sus estómagos se elabora el producto natural más perfecto: la miel, pero lo hacen desde millones de años. No saben que solo existe una forma geométrica para poder compartimentar una superficie con el mínimo material posible: el hexágono, pero así hacen sus panales desde la noche de los tiempos. Y no saben que en su patas transportan los gametos de flor en flor para una polinización perfecta, pero realizan esto desde que el mundo es mundo
©Joaquín Gómez Carrillo
(Publicado el 01/03/2014 en el semanario de papel "EL MIRADOR DE CIEZA")



2 comentarios:

  1. Me parece un artículo rico de belleza y rico de conocimiento.Creo que tu conocimiento engrandece el alma de los que, como tú. amamos la literatura.
    Enhorabuena, Joaquín

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

EL ARTÍCULO RECOMENDADO

LOS DIEZ ARTÍCULOS MÁS LEÍDOS EN LOS ÚLTIMOS TREINTA DÍAS

Cuentos del Rincón

Cuentos del Rincón es un proyecto de libro de cuentecillos en el cual he rescatado narraciones antiguas que provenían de la viva voz de la gente, y que estaban en riesgo de desaparición. Éstas corresponden a aquel tiempo en que por las noches, en las casas junto al fuego, cuando aún no existía la distracción de la radio ni el entoncemiento de la televisión, había que llenar las horas con historietas y chascarrillos, muchos con un fin didáctico y moralizante, pero todos quizá para evadirse de la cruda realidad.
Les anticipo aquí ocho de estos humildes "Cuentos del Rincón", que yo he fijado con la palabra escrita y puesto nombres a sus personajes, pero cuyo espíritu pertenece sólo al viento de la cultura:
.
* Tres mil reales tengo en un cañar
* Zuro o maúro
* El testamento de Morinio Artéllez
* El hermano rico y el hermano pobre
* El labrador y el tejero
* La vaca del cura Chiquito
* La madre de los costales
* El grajo viejo
_____________________________________________________

Frases para la reflexión:

"SE CREYÓ LIBRE COMO UN PÁJARO, Y LUEGO SE SINTIÓ ALICAÍDO PORQUE NO PODÍA VOLAR"

"SE LAMÍA TANTO SUS PROPIAS HERIDAS, QUE SE LAS AGRANDABA"

"SI ALGUIEN ES CAPAZ DE MORIR POR UN IDEAL, POSIBLEMENTE SEA CAPAZ DE MATAR POR ÉL"

"SONRÍE SIEMPRE, PUES NUNCA SABES EN QUÉ MOMENTO SE VAN A ENAMORAR DE TI"

"SI HOY TE CREES CAPAZ DE HACER ALGO BUENO, HAZLO"

"NO SABÍA QUE ERA IMPOSIBLE Y LO HIZO"

"NO HAY PEOR FRACASO QUE EL NO HABERLO INTENTADO"